LA TORRE TATLIN
Como lo que pudo haber sido y no fué, este proyecto ejemplo de la propuesta arquitectónica del constructivismo soviético albergaba grandes espectativas. Una torre más alta que la Eiffel parisina, con diversas figuras geométricas en su interior, todas en un movimiento marcado al mismo tiempo por diferentes unidades de tiempo ( un cubo que gira en un año, un cilindro que lo hace en un día...) concebida como monumento a la Tercera Internacional, y para ser de hecho su sede en Leningrado, San Petersburgo.
No es que corrieran suertes parejas, la Tercera Internacional llegó a existir y la torre Tatlin ( nombre del arquitecto) no. Sin embargo tienen en común la altura de miras y el no haber llegado con vida a nuestro presente.
Es cierto que el comunismo hizo muchas cosas mal, pero permitió pensar alternativas, y permite.
documentación necesaria.
Canta Enrique Morente con los planetas " tendrá que haber un camino" :
"Y yo prefiero la muerte
antes que seguir allí así.
Otros prefieren quedarse
aunque no puedan vivir,
aunque no puedan vivir. "
Nos harán falta papeles:
El Pasaporte Nansen es una cédula personal destinada a servir de documento de viaje expedida a los refugiados de acuerdo con las disposiciones de instrumentos de la anteguerra,[1] creada por el entonces titular Alto Comisionado para los Refugiados, Fridtjof Nansen, como parte de sus gestiones para atender a la problemática de los desplazados surgida a raíz de los diversos conflictos armados del siglo XX (antes y después de la primera guerra mundial).
educación general básica, por si acaso.
POEMAS AÏCHA BASSRY TRADUCCIÓN: ABDELLATIF ZENAN (1) Consejos para amar a las mujeres. Conviérteme en amuleto de tu pecho.
Te protegeré del pecado.
Silencia tu lengua. Habla con el corazón.
Se te revelarán mis secretos.
Tómame como soy, una mujer.
Te devolveré a tus orígenes,
a tus raíces,
a las aguas de tu esencia.
Persigue mi perfume.
Ten paciencia ante mis enigmas.
Qué hombre antes de ti
sondeó los secretos de una mujer.
Sé el nectar que irriga mis raíces.
Poda lo sobrante de mis ramas:
me abriré, flor eterna, en tus palmas.
Píntame: sombra de tus nubes,
lloveré de pudor
cada vez que tu aliento me roce.
Acumúlame: lágrima en tus párpados,
fluiré cuando el arbol de tu tristeza florezca.
Escóndeme como contraseña en tus líneas,
como un grano de fragancia en tu tinta,
memoriza mi nombre,
mantenlo secreto:
el poeta que revela el nombre de su amada
anuncia la muerte del poema.
No te fíes de la miel que fluye de mis labios:
dolor para tus heridas son sus gotas.
Antaño, capturé mi rostro en el espejo del río,
me cautivé de mi hermosura y te amé,
eres el hijo de la abundancia de mi deseo.
¡Ten cuidado!
Si dejas escapar de las manos mi fragilidad,
seré tu eterno sufrimiento.
Desde la prudencia
Yo tengo un primo que vio a Dios en Benicàssim, antes fumaba porros a todas horas y ahora escribe poesías y admira a Santa Teresa de Jesús. La última vez que le vi, hará unos dos años, me invité a cenar en su casa y llevé vino, queso y salchichón, y al despedirme me dejó o regaló cuatro libros, uno de los cuales me parece imprescindible. " El arte de la prudencia" de Baltasar Gracián, oráculo manual que es ya el libro que más veces he leído: tres. Sabiduría práctica escrita en la primera mitad del siglo XVII pero perfectamente aplicable en el siglo XXI.
¿Y que dice Gracián del deseo?:
"Tener algo que desear, para no ser felizmente desgraciado. El cuerpo respira y el espíritu aspira. Si todo se reduce a poseer, solo habrá decepción y descontento. Hasta para la inteligencia siempre debe quedar algo que aprender, algo en que se cebe la curiosidad. Se vive de esperanza: los excesos de felicidad son mortales. Lo hábil es premiar sin saciar. Si no hay nada que desear se teme todo: felicidad infeliz. Donde termina el deseo comienza el temor."
El deseo: péndulo entre eros y misos.
Jesús Ferrero en su ensayo "Las experiencias del deseo" propone una estructuración del mismo en base a su positividad, afectividad o amor: eros, y su vertiente negativa, destructiva, de odio : misos.
Esa estrúctura adquiere otra dimensión en la medida en la que la experiencia del deseo se centra en el propio individuo o se vuelca en los otros.
Y asi siguiendo el hilo del deseo y la estructura propuesta se númeran y abordan perfiles enre los que el narcisismo, la gula, la drogadicción y los celos constituyen una muestra.
Sirvan estas letras como aproximación ( la culpa):
"remordimiento y urgencia son las dos formas más comunes y tremendas de asesinar el presente.[ ...]
Ni el pasado debe ser interpretado desde el remordimiento o la culpa [...] pues es la sustancia que nos ha conducido hasta el ahora, ni el futuro debe revestir las formas de la urgencia.[...]
La culpa ( que es sólo la mirada sádica y severa hacia el pasado) nos conduce a la tristeza, y la prisa ( que es sólo la mirada sádica y severa hacia el futuro) nos lleva a la precipitación de modo que nuestra vida se convierte en una triste precipitación de la que sólo nos puede librar un detenimiento pleno en el presente, un detenimiento redentor."
El deseo: aproximación arquitectónica.
Jose Antonio Marina en su libro "Las arquitecturas del deseo" transcurriendo desde las indagaciones clásicas sobre el deseo hacia propuestas más contemporaneas y, en muchos casos, afrancesadas, ofrece una amplia panorámica que concreta entre otras propuestas en la teoría del triple deseo: 1.de bienestar personal, 2. de relacionarse socialmente y 3. de ampliar las posibilidades de acción. Teoría que enlaza con una posterior ley de expansión de los deseos, que acaba dejando bien claro que "el deseo humano nunca queda definitivamente saciado".
Rescato aquí unas líneas ilustrativas del ensayo:
"La posibilidad está relacionada con la acción. Y la acción con el poder, que es la capacidad de realizar muchas posibilidades. Y mientras el humilde Spinoza pule lentes en la habitación alquilada donde vive, su alma se exalta al pensar: el ser humano se alegra cuando siente que aumenta su potencia de obrar. El sufrimiento que produce la desgana, el insufrible tormento de la depresión, la angustia, que es verse aprisionado sin salida por un miedo indefinido, derivan de un desplome de las posibilidades vitales."
Episodios sobre el deseo: introducción lírica.
¡ Tu cantabas, poder, en nuestras rutas espléndidas!
En la delicia de la sal se hallan todas las lanzas del espiritu.
¡ Avivaré con sal las bocas muertas del deseo!
A quién no ha bebido, alabando la sed,
el agua de las arenas en un casco
poco crédito le concedo en el comercio de las almas.
Saint-John Perse.





